06-10-11

Café y manzanas.

El café no se hace solo.

Para que quede bien, el de prensa, me refiero, hay que hervir el agua, y esperar.

Luego, echar el agua a la prensa, y esperar.

Bajar un poco el émbolo. Y esperar.

Otro poco. Y esperar.

Todo huele a café.

Otro poco. Esperar.

Cuando está listo, se sirve.

Nunca le pongo azúcar. Está claro que me gustan las cosas amargas.

Enciendo un cigarro, me siento, le doy el primer sorbo, fuerte, amargo, que despierta, pero que es delicioso.

Así se hace el café. Como la vida. Con paciencia.

Y es frágil. Como la vida.

Para que quede bien hay que tener cuidado. Como con la vida.

Ayer murió Steve Jobs. El tipo era un genio. Y por lo que he leído, era un genio más allá de Apple y Pixar. Tenía una visión super concreta de la vida.

Seguro que tenía cosas malas, y seguro que lo que predicaba no lo practicaba todos los días, pero era un hombre que amaba lo que hacía, que se mantenía hambriento de cosas, que no se daba por vencido, que tenía conciencia de su propia mortalidad, y por eso intentaba vivir cada día como si fuera el último.

Fuerte.

Siempre es fuerte cuando alguien que es un aporte, de la manera que sea, muere.

La vida, como todas las cosas hermosas que valen la pena, es frágil.

El café, el vino, el viento, la arena, los árboles, todo. Una pincelada mal dada y puede desaparecer.

Entonces, por dónde pasa la cosa? Por dejar un legado?

Eso me suena a palabras mayores, y un poco imposibles.

No podemos ser todos como Jobs y fundar Apple a los veinte años.

Pero sí podemos sonreír cada día.

Cuesta, por a veces los tragos amargos son más de los que queremos, pero se puede. Si uno lo recuerda, se puede.

Yo quiero ser como él. Como Steve. No me interesa armar una tremenda empresa ahora, y que cuando muera millones me lloren, pero quiero mantenerme hambrienta, recordar que la vida es muy corta para esperar sentada, o para comer algo que no me gusta, o bancarme algo más de la cuenta, o enojarme por algo que es y no puedo cambiar. Quiero encontrar algo que ame y hacerlo. Quiero dejar un legado, pero en mí. Quiero cambiar un poquito el mundo. Regalar un beso. Entregar abrazos. Salvar a alguien. Dar una mano. Cuesta, cansa, pero sé que se puede.

Quiero que la vida me salga tan bien como el café.

Todos los días.

2 comentarios:

Joe dijo...

Dentro de las personas que he conocido este ultimo año (y varios antes), creo que eres una de quienes tengo el verdadero agrado de llamar amiga. Es cierto que no nos conocemos de hace una vida, pero hasta ahora estoy satisfecho.

Eres uno de quienes me enseñan, una visión distinta a la de los demás, como cada uno es distinto, pero tienes un algo especial.

Gracias por ser parte de mi mundo.

=)

abby dijo...

gracias por la sonrisa que acabas de sacarme, un besote enorme, amigo mío.