14-10-11

puentes


Hay algo que siempre, siempre me saca una sonrisa, pero de esas que apenas se ven, pero que se quedan en el borde los labios un buen rato.
Tengo amigos, varios, y son amigos en serio, de esos que uno quiere, que te quieren de vuelta, de los que uno aprende y que aprenden de uno. Y ese algo de lo que hablo tiene que ver con cualquier de estos amigos:
Pasa, mucho, que las personas quieren alguna cosa, y por motivos, tangibles o intangibles, no terminar de decidir moverse para tenerla.  Puede ser cambiarse de pega, de carrera, comprarse un teléfono o enviar un mensaje, da lo mismo, es un agujerito en el camino que hay que saltar.
Entonces, escucho, converso, nos sentamos, en el pc o en persona, con el celu o un trago en la mano, a digerir el problema, analizar causas, consecuencias, procesos,  y de pronto, empieza ese algo: "pero a ver, espera, no sabes? Dame un segundo, Google sí" averiguamos, preguntamos, y un ratito después ese otro frente a mí dio un paso para llegar a donde quería.
Y el movimiento previo a ese paso fue un empujón, que di yo. Uno necesario.
Me faltan palitos para varios puentes, pero para otros me sobran, por lo tanto me siento con el deber moral de prestarlos.
No pontifico, ni pretendo solucionarle la vida a nadie, yo simplemente hablo, con la esperanza de que tal vez alguien me escuche, y le sirva.
Un abrazo, un consejo, un dato, una mano, un pañuelo, lo que sea, y el otro se mueve, logra lo que quiere, empieza el camino, ya no está quieto.
Y la sonrisa, apenas se ve, pero es mía, y es eterna. 

0 comentarios: