Ese momento mágico en que puedes cantar una canción sin llorar,
en que lo que te estaba matando de a poco hace unos meses ya no está,
en que toda esa pena se fue, y ya se olvidó.
Ese momento mágico en que, yo, sonrío, en serio.
Triste que alguien tenga que desaparecer para que haya paz,para que haya amor, para que nada duela, nada moleste, nada inquiete.
Triste.
Pero hermoso.
Quedan los recuerdos, que se irán destiñendo con el tiempo, que después se confundirán con otros al punto que no esté bien segura de qué era lo que me gustaba o por qué es que lo eché de menos.
Y lo bueno, bonito y nada de barato, es que nadie murió, lo que se quebró volvió a ponerse de pie.
Y bueno. Se puede.
Así que gracias. Si me quieres llamar, dale, seguro que te contesto, soy una persona educada,
y aprovecharé de decirte que no quiero volver a verte.
2 comentarios:
Al leerte, recordé los versos de una canción:
"Qué será
que se va extendiendo, devorando el tiempo
hasta hacerte naufragar...
Qué será
que te va alejando de mi pensamiento
como un barco que se va..."
Sanación, creo que le llaman.
Un abrazo amiga... y recuerda que aquí estoy, para lo que sea :)
aaw! gracias! :)
Publicar un comentario