25-01-12

loh pesho y el respeto


La mayoría de las veces en que una lolita mínimamente potable a regia estupenda pasa por delante de un cúmulo de hombres, como por ejemplo, una obra de construcción, se escuchan silbidos, gritos, o incluso frases del estilo “una obra de arte, hermosa ella, hecha a mano” o “chiquillos, miren, el sol salió por la otra vereda hoy” o “le dolió caerse del cielo, angelito?”.  Frente a esta eventualidad, la lolita en cuestión sonríe ante el ingenio, se le infla el ego que se le había pinchado en la mañana cuando se cachó la celulitis en la ducha o se pilló ojeras al maquillarse, se siente bien, y lo agradece.
Un buen piropo se convierte en una sonrisa, y la vida de todos es más alegre.

El problema es cuando la cosa se pone soez, pero muy soez, cuando las frases son casi amenazas de violación, cuando no se discrimina entre una niñita de 13 años con uniforme o una mujer hecha y derecha con el carácter suficiente para no asustarse.
He escuchado muchos comentarios sobre que las chilenas nos vestimos muy pacatas, y puede ser, considerando que en Argentina y Brasil las mujeres jóvenes se ponen un calzón disfrazado de short y salen así a la calle, pero, ¿cómo no vestirse más recatadas si frente a una simple y fome rodilla el efecto son exclamaciones del estilo “washeeta, deje ver loh pesho!!”? No es lindo escuchar eso.

Una se siente mal, usada, a veces sucia, pasas de ser un ser humano pensante a un objeto al que probablemente no se le planea dar un buen uso. Y de verdad no entiendo la dinámica: si una se corta cuando anda con tacos y falda porque le gritan cosas, y los hombres quieren ver tacos y falda ¿para qué gritan tonteras tan feas?  Porque a la larga la cosa es una eterna falta de respeto.  Y lo otro que me pregunto ¿alguna vez algún hombre habrá logrado ver un seno al pedir en la calle a gritos que le muestren “loh pesho”? ¿qué pretenden con frases como “quién conociera a su ginecólogo mijita”? ¿piensan que una se va a volver y les va a decir “me excitó tanto lo que me gritaste, tómame ahora”?

Yo dejé de usar vestido para ir al trabajo porque pareciera que con eso uno llamara a que le agarraran algo en el metro, y no es cierto, una mujer se puede arreglar por muchos motivos, pero creo que ninguna lo haga para que la sobajeen o la aprieten extraños en algún lugar público (a no ser de que pretenda cobrar, pero eso es para otra entrada). Y parece que voy a tener que dejar los tacos en la oficina y usarlos solo en las reuniones, porque es incómodo recibir miradas que más que de atención, son de hambre.

Llamo entonces a entonar piropos ingeniosos y lindos o a quedarse callado si los comentarios son salidos de una película porno de bajo presupuesto, de verdad. No quiero tener que andar como mamarracho para que no me violen en la calle, pero tampoco quiero escuchar los deseos groseros de aquellos que simplemente no pueden cerrar la boca. ¿No podríamos, socialmente, llegar a un acuerdo? Yo me veo regia, y ud, señor que mira, mire piola y en silencio, sino va a terminar rodeado de minas con burka.

2 comentarios:

Joe dijo...

JAJAJAJA!

le estas pidiendo a wnes, que no pudieron educarse, que sean educados? Si por algo estan al final de la escalera de trabajo... y sus encantos tienen algo que decir al respecto.

Consejo, manda todo a la punta del cerro, comprate unos buenos lentes oscuros, enchufa musica a los audifonos y sal como te sientas cómoda!

Natilla dijo...

Tiene razón, Joha. Es desagradable, apestoso, latero, agresivo, cansador, irrespetuoso... ¿pero qué se le puede pedir a gente que muchas veces no tuvo la educación para entender que lo que a ellos les parece chistoso o halagador, a una la hace sentir pasada a llevar? El solo concepto de "con lo que me dijiste me hiciste sentir como un objeto" debe ser algo que muchos no terminan de entender.
Ahora, el tema es que por más que una ande con audífonos, si te dicen la weá lo suficientemente fuerte justo cuando pasan al lado tuyo, la escuchas igual. Y después de escuchar muchas weás, todos los días, desde los 13 años apróx., el tema cansa. Hay días en los que una tiene la fortaleza para ignorar, o hasta para reírte o sentir lástima por el patético comportamiento de estos seres, y días en los que te afecta. Y eso es lo complejo.
Pero al final, creo que igual no podemos dejar de usar la ropa que en el momento en el que nos la pusimos en la casa nos hizo sentir bonitas solo porque hay gente que webea mucho. Al menos yo prefiero aguantarme antes que terminar condicionando mi manera de vestir a un grupo de personas con un nivel sociocultural tan bajo que no entienden que tirarse encima tuyo y hacer ese sonido de que se están sorbiendo la baba con algún gesto técnico, no es halagador ni entretenido para nosotras. Al final, ni siquiera es culpa de ellos, su medio es así, y sus pares se lo celebran. Y si una les para los carros, una es la cuática, porque para ellos lo normal es otra cosa.
No es que todo esto sirva de mucho cuando realmente te sacan los choros del canasto, pero yo mantengo mi postura de no dejarlos "ganar" y seguir vistiéndome como me sienta mejor yo. Eso te hace tener que soportar comentarios o gestos desagradables, sí, pero también creo que por usar ropa con la que yo me siento linda, todo lo demás vale la pena.
Abrazo!!!!