Me carga que me impongan cosas, como a todo el mundo, yo
creo.
La forma imperativa me es desagradable, lo primero que me
sale frente a un “haz esto” es “y a voh quién te metió fisha mono coshino?”,
por ponerlo de una manera amable.
Reacciono infinitamente mejor a un “puedes por favor hacer
esto?” y ahí si bien no necesariamente corro, por lo menos no le hago la pelea.
Entiendo que siempre hay cosas que uno puede y no puede
hacer, que la forma imperativa es la única que hay, sobre todo en el mundo
cívico, político, laboral, bueno, en casi todos porque la mayoría de los seres
humanos nos hemos convertido en unas bestias desconsideradas y egoístas, pero
hay un espacio donde particularmente me molesta esa forma tan re puta de
plantear las cosas: las redes sociales, o internet el general.
El clásico twit “si no sigue a XXX es un saco de weas” o “si
no hace esto es un tonto weon”, y estoy siendo suave.
Tiempo atrás una persona que había sido muy importante para
mí, pasó de ser amiga a ser ex amiga por un tema super sencillo: me molestaba
la manera agresor y brutal que tenía (imagino que sigue teniendo) de decir las
cosas. Recuerdo que la pelea fue principalmente porque ella quería que la
ayudara con un proyecto de caridad, cosa que no hice porque tenía mis motivos,
y uno de esos motivos era que no gustaba su manera de pedir ayuda: en vez de
decir “abby, ¿te tinca colaborarme con este proyecto? Mira, necesito esto” ella
decía “eres una egoísta de mierda, ¿cómo no erí capaz de ayudarme, weon? Que la
maldición del regaetton caiga sobre toda tu familia, weona desconsiderada” y
eso en Facebook, eh? Miren que por Twitter la cosa fue peor.
No entiendo el afán.
Es históricamente sabido que se atraen más moscas con miel
que con vinagre, ¿entonces?
Me cargan las agresiones (no diré que nunca agredo a nadie,
pero sí me esfuerzo en no hacerlo) y sobre todo las agresiones gratis: “si no
se tomó esta cerveza es un weon tonto que no sabe nada de la vida”. A ver, la
cerveza puede y seguro tiene distintas prioridades en la vida de distintas
personas, para mí puede ser más importante cazar mariposas o limpiar ventanas
que tomar cerveza, y es válido, ¿para qué la mala onda? Si lo que quiere es
recomendar la cerveza tírese un “esta cerveza es bkn!! Weon, pruébenla!!” y a
mí por lo menos me dan ganas de probarla, en vez de borrarlo de mi TL.
Me estaré poniendo vieja, mañosa, no sé, tal vez esto antes
no me importaba y ahora sí, o antes era menos evidente, o yo menos consciente,
pero por Dios que es distinto decir “amiga, te vas lindísima si te maquillas” o
“te queda mejor la otra polera” a “píntate, fea” o “con esa polera se nota lo
obesa q estás”.
No sé, no voy a tirar la primera piedra porque no estoy
libre de pecado, pero pucha, por lo menos trato de no tratar mal, de ser
amable, y ¿sabe qué? No es difícil.
1 comentarios:
Creo que hay momentos de la vida en que una justifica todo, quizás en base a cariño o por la lata que da generar un posible conflicto, pero con el paso del tiempo hay actitudes que se nos hacen cada vez más injustificables como la mala onda permanente, la falta de empatía o las puteadas gratuitas.
Al final, como bien dicen, no hay mal que dure 100 años ni tonto que lo soporte, una se cansa de aguantar la mala onda, y no hay por qué hacerlo. Ahora, estaría bueno que en general la gente cachara que andar puteando por la vida es, además de innecesario, medio molesto, y que entre más personas agarran la misma actitud hacen del mundo un lugar un poco más desagradable. Pero bueno, cada cual con lo suyo.
Abrazos!
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